Centro Cultural Onelli

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Ya en ediciones anteriores hemos ofrecido a nuestros lectores noticias, paso a paso, sobre la formación de este nuevo espacio cultural que el Foro por la Memoria de Parque Patricios y otras entidades no gubernamentales que actúan en el barrio y barrios vecinos, que surge sobre el espacio que ocupó la antigua confitería del Zoológico del Sur allá por las primeras décadas del siglo anterior. La Comisión de Cultura de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó en primera instancia (se trata de un proyecto de los denominados de Doble Lectura) el proyecto articulado por las entidades vecinales y llama ahora a la consulta pública.

El Ing. Manuel Vila, motor de este proyecto, nos ha hecho llegar sus comentarios sobre este tema, que por entenderlo de verdadero interés barrial y comunitario, transcribimos a continuación: Dice el Ing. Vila

A quienes hayan integrado o no el proyecto de Centro Cultural Clemente Onelli, los invito a participar en la audiencia Pública, que se desarrollará el 19 de noviembre (va adjunta la convocatoria) declarando Bien Cultural a la Ex Confitería del Zoo del Sur.

Debo aclarar que el proyecto original presentado por los legisladores, proponía su uso abierto a entidades barriales para actividades culturales, lo que insólitamente FUE ELIMINADO POR LA COMISION DE CULTURA DE LA LEGISLATURA, lo que marca, un abierto contrasentido entre los fines para los que se conforma una Comisión de Cultura y los intereses a los cuales responde, que por lo visto no se corresponden con una promoción de la cultura popular, ni una tarea abierta a las entidades barriales.

Sobre este particular proponemos una reunión de vecinos y entidades para el viernes 8 de noviembre, a las 20 horas (no se cambiará fecha ni hora) para la cual gestionaremos la propia Ex Confitería del Zoo del Sur, teniendo desde ya como sede alternativa, el Foro de la Memoria de Parque de los Patricios en avenida Caseros 2949.

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Con relación a la Ley por la cual declárese Bien Integrante del Patrimonio Cultural al “Templo de la Fortuna Viril” del Parque de los Patricios.

Expte. N° 1119-D-2012

Comisión de Cultura

Audiencia Pública

19 de Noviembre de 2013

a las 13.30 hs.

Anexo Av. de Mayo 676 4to. Piso

Inscripción:

Apertura: 22/10/2013

Cierre:

14/11/2013

a las 13.30 hs.

Sin abrir juicio sobre las expresiones del Ing. Manuel Vila respecto a la actuación de la Comisión de Cultura de la Legislatura porteña, creemos oportuno recordar la historia del lugar, para lo cual tomamos la nota publicada el año pasado por la periodista Natalia Pérez que puede leerse en la web que nos informa que:

Alguna vez hubo dos zoológicos en la Ciudad de Buenos Aires. Planificados uno al Norte (el de Palermo), el otro al Sur (en Parque Patricios), pero sólo uno siguió activo. El que recibía a los niños de los barrios del sur desapareció hace ya 74 años.

Habían sido pensados para funcionar como dos polos de atracción para la Ciudad. Pero el que fue inaugurado como “Zoológico del Sud”, en el Parque de los Patricios fue cerrado y olvidado desde 1938.

Ahora, como parte de la revitalización de la zona llamada del Distrito Tecnológico, la que fuera la vieja confitería del Zoo –un edificio que emula al Templo de la Fortuna Viril de la ciudad de Roma, en Italia– será reabierto (ya lo fue) como un centro de exposición y actividades culturales. Un grupo de vecinos que tiene a su cargo el Foro de la Memoria del barrio ya prepara actividades para hacer renacer esa parte de la ciudad tantos años relegada en el olvido. 

El Zoológico del Sud fue creado como una “sucursal” del que está frente al predio actual de la Sociedad Rural de de Palermo.  El encargado del proyecto fue el naturalista italiano Clemente Onelli, que había sido nombrado a fines de 1904 director del zoo por Julio A. Roca.

En ese momento también el intendente de Buenos Aires, Marcelo Torcuato de Alvear, había mirado al sur y le había pedido a Onelli que creara un lugar de “exposiciones zoológicas”. El 22 de septiembre de 1907 fue inaugurado. El Zoológico del Sud comenzaba su corta vida de 31 años.

Al principio consistía en un predio, un recinto circular (en las actuales avenida Caseros y Pepirí), cuyas únicas atracciones eran un camello asiático (camello de Bactriana), un dromedario, dos cebúes del Ganges –y dos de Ceylán–, dos guanacos, dos avestruces y un ave de Australia: el casoar. En 1912, se incorporó una “cabrería municipal”.

Una multitud de personas formaba fila para tomar leche de cabra fresca. En 1914 se lo reinauguró con una serie de edificios que eran copias exactas de edificios romanos. Entre ellos el Templo de la Fortuna Viril, donde funcionó la famosa confitería. Clemente Onelli fundamentaba la necesidad de cobrar entrada para solventar los gastos de su mantenimiento. Porque al depender exclusivamente del presupuesto público, quedó sujeto a los vaivenes de las partidas que se recortaban. En 1924 Onelli falleció. De esta forma, de a poco la decadencia, la muerte de los animales y el abandono se llevó al Zoológico que fue cerrado definitivamente en 1938”, relata  el presidente de la Junta de Estudios Históricos de Parque Patricios, el ingeniero Manuel Vila. ……

El 23 de agosto de 1907 el intendente Carlos Torcuato de Alvear pidió la presencia de Clemente Onelli en su despacho. Allí se reunieron tres días después y recibió el siguiente encargo: “Dentro de la economía más rigurosa habilite parte del terreno de los Patricios para exponer colecciones zoológicas”, cuenta la historia
En la actualidad, el Foro de la Memoria de Parque Patricios, ubicado en la Avenida Caseros al 2900, el fileteador Luis Zorz –un emblema de los fileteadores porteños, creador de los inmortales carteles del Tortoni y el Bar Homero Manzi– ya se encuentra restaurando un viejo cartel que indica “Confitería del Zoológico”….

Estará ahora en la voz y la presencia de los vecinos del barrio y concurrentes a la Audiencia Pública mencionada lograr que, a pesar de no ser condicionante para su sanción, los legisladores que tendrán la responsabilidad del voto en la Segunda Lectura, tomen en cuenta el deseo de sus conciudadanos, donde no se expresan ningún tipo de ideologías políticas.