Mendigos, y personas en situación de calle, una problemática que crece

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Las encuestas sociales de la Ciudad son muy negativas respecto a esta situación.

Los índices indican que este flagelo aumento de un 20 a 40% respecto al 2015. ¿Culpables no inocentes de un sistema excluyente?

El derecho de una vivienda digna parece no ser respetada. Los debates en torno a esta cuestión parecen no tener fin. Sin embargo y mientras tanto la situación en la Ciudad de Buenos Aires empeora considerablemente.

Según un informe de diferentes organizaciones que trabajan en post de la erradica de éste flagelo, en lo que va del 2016 las personas en situación de calle aumentaron entre un 20 y 40% respecto solo al 2015.

Desde el Gobierno de la Ciudad indicaron que las llamadas gratuitas por denuncias de casos semejantes aumentaron incluso hasta un 50%.

Carlos es parte de una organización que trabaja con personas en situación de calle para relocalizarlos y ayudarlos a insertarse socialmente.

Un día a la semana recorre los barrios en donde las denuncias por personas en situación de calle son mayores.

Según Carlos, Caballito, Paternal, Flores, Agronomía y Chacarita son los más afectados.

El objetivo es acércales un plato de comida, algún abrigo o asesorarlos para relocalización. La mano amiga e indispensable en este tipo de personas cuya autoestima está destruida y la soledad es su más fiel compañero.

La experiencia de Carlos indica que las personas en situación de calle han aumentado.

“Hay nuevas personas y que no se trata de población que haya venido de otros barrios, son nuevos en la calle, uno se da cuenta por las costumbres, el vocabulario, la vestimenta, son personas que se quedaron sin laburo, les aumentó todo y no pudieron pagar más un alquiler o las desalojaron, y muchas son familias”, comentó.

La descripción se repite una y otra vez: “El viernes conocimos a un matrimonio con una nena de seis años que iban a pasar su primer día en la calle. Los desalojaron porque no pagaron el alquiler por segundo mes. La mujer lloraba y me decía que se sentía una mala madre, como si fuera culpa de ella”, relató por su parte Leandro Castro Vila, de la organización Caminantes de Buenos Aires, que trabaja principalmente en el barrio Congreso.

Según las personas que trabajan al igual que Carlos en esta organización desde marzo existe un incremento muy notorio. Son personas cuyos ingresos no le permitieron seguir sosteniendo sus niveles de vida.