Preocupante cifra nutricional en menores de edad

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El 40% de los niños menores de 3 años come poco saludable en nuestro país. Las consecuencias son fatales si consideramos que la salud se ve deteriorada antes de tiempo y otras afecciones graves de las que pueden resultar los malos hábitos alimenticios.

La mayoría de los niños menores de 3 años tiene una alimentación muy básica. Así lo determinó la Organización Mundial de la Salud.

El consumo de harina, grasa, y azucares creció de manera alarmante en los últimos años. Los niños parecen ser los más afectados con la nuevas modalidades alimenticias que ofrecen en las guardería y los hogares de bajo recursos.

Según los informes nutricionales los malos hábitos alimenticios comienza a partir de los 6 meses de vida.

Esto quizás sea el resultado de la poca información nutricional que hay, el escaso tiempo de los padres para la cocción de elaboradas comidas y la cuestión económica que muchas veces pesa.

Según los datos aportados por la OMS 4 de cada 10 chicos menores de 3 años no consumen los alimentos indicado para su edad.

Otra de las cuestiones planteadas tiene que ver con la lactancia materna .La modernidad den las nuevas madres no deja establecer las prioridades y algunas se abstienen de dar de mamar a los niños ignorando que este habito es indispensable para una mejor calidad de vida.

A pesar de las campañas a favor de la leche materna y de diversas estrategias de concientización para evitar la desnutrición infantil los índices continúan siendo alarmantes.

Los hábitos alimenticios saludables consisten en el equilibrio del consumo de galletitas pizas, sándwiches, chocolates u otras comidas rápidas. De ninguna manera estos alimentos están prohibidos para los niños. Sin embargo deben ser regulados por la presencia de leche, yogurt, carne. frutas y verduras para lograr un perfecto equilibrio.

Los resultados indican que entre los seis meses y el año de vida, uno de cada cuatro bebes ingiere ese tipo de productos ricos en calorías, azúcar y grasas saturadas. Lejos están de un menú más enriquecido en nutrientes esenciales, como la lactancia a demanda combinada con las papillas con verduras, carne y frutas que de a poco se aconsejan introducir.

En el primer año de vida, un 42% de los chicos recibe alimentos poco nutritivos y entre los 2 y 3 años, lo hace el 45 por ciento.

Las comidas en esos grupos incluyen un 35% de panificados y galletitas ricos en azúcares y grasas saturadas, un 18% de jugos y gaseosas, y un 10% de sándwiches, pizza y empanadas, según el relevamiento. El 37% de los alimentos restantes incluía opciones que también eran de baja calidad nutricional.