Reconocen al pasaje Caminito del barrio de La Boca como un “Bien Integrante del Patrimonio Cultural de la Ciudad”.31

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La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, reconoció al pasaje Caminito del barrio de La Boca como un Bien Integrante del Patrimonio Cultural, por su importancia en la construcción de la identidad de la ciudad. Por tal motivo, se constituye su resguardo legal para su protección, conservación, promoción y transmisión a las futuras generación del patrimonio cultural del pasaje Caminito. Este miércoles 26 de octubre, un grupo de funcionarios porteños y vecinos del barrio, participaron del acto organizado por la Legislatura de la Ciudad, donde se colocaron dos placas conmemorativas, la declaración de Bien Integrante del Patrimonio Cultural, y  otra de reconocimiento al legado de Gabino Cora Peñaloza, poeta y escritor argentino, compositor del célebre tango “Caminito”, con música de Juan de Dios Filiberto y grabado por Carlos Gardel. El tango fue compuesto en 1926, y ese mismo año fue ganador del Concurso de Canciones, organizado por la Municipalidad de Buenos Aires y la Sociedad Rural Argentina. Dicha letra del tango Caminito lo consagró a la fama, pero la creencia popular supone que “Caminito” se relaciona con la tradicional cuadra curvada del barrio de La boca, sin embargo Gabino Coria Peñaloza, expresó que lo compuso inspirado en una calle de su provincia natal (La Rioja), donde crecían “cardos y juncos en flor”, que en La Boca no habían.

Caminito, la calle museo a cielo abierto, creado por iniciativa del reconocido pintor y vecino del barrio, Benito Quinquela Martín, es uno de los sitios más visitados por los turistas, considerado entre los quince lugares más coloridos y mejores del mundo por la plataforma on-line británica “Uswitch”. Según un relevamiento realizado por la firma británica, la calle Caminito ubicada en el barrio de La Boca, se posesiona en el puesto número cuatro, después Kampung Pelangi, Indonesia y  Guatapé, Colombia.

En junio de este año, el Gobierno de la Ciudad, realizó la restauración integral de la calle-museo de La Boca, recuperando los colores originales que pinto Quinquela Martin.  La renovación cromática comprendió la intervención de 110 metros de longitud y 600 metros cuadrados de superficie, con la paleta de colores históricos que definía al pasaje en su inauguración en 1959. Se repintaron los 24 inmuebles de la cuadra, se repararon los muros, balcones y fachadas de los conventillos, se repuso el adoquinado faltante, se instalaron bancos y estructuras metálicas para los atriles de los artistas, que exponen y venden sus obras inspiradas en su colorido entorno.