Se realizó en el Jardín Japonés la tradicional Ceremonia del Daruma para alentar a la Selección Argentina en el Mundial.

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Este sábado 19 de noviembre a las 16 hs, se realizó la tradicional Ceremonia del Daruma, en el Jardín Japonés de Palermo, con la intención de enviar las mejores energías a la Selección Argentina para este Mundial de Qatar 2022. El evento comenzó con un show de tambores japoneses, a cargo del Grupo enfocado en el Wadaiko (Tambores Japoneses) “Buenos Aires Taiko Principiantes”. Más tarde un grupo de diez chicos del público, seleccionados por los organizadores de la Ceremonia, fueron los encargados de pintarle el ojo izquierdo al Daruma, con el objetivo de desearle el triunfo a la Selección Argentina de futbol en este Mundial. En tanto el Monje budista  Minoru Tajima, quien encabezó la tradicional Ceremonia, llevó a cabo un “Oharai” o limpieza energética de purificación, para atraer el éxito en el público presente.

La filosofía detrás del Daruma (Amuleto), es que el éxito llega siempre que se haya fijado un objetivo. El muñeco Daruma, es uno de los amuletos más populares del  Japón, conocido también como “muñeco de los propósitos”, es realizado a mano, y ayuda a conseguir todo aquello que las personas se propongan. A su vez, motiva y da fuerzas para trabajar duro y alcanzar los objetivos propuestos.

Según la filosofía japonesa, cuando se decide un propósito, una intención o un deseo, se debe pintarle el ojo izquierdo y trabajar para conseguirlo. Cuando finalmente se logra el objetivo fijado, se deberá pintar el ojo restante del Daruma en señal de agradecimiento. Por tal motivo, este amuleto es una representación del propósito impuesto y un recordatorio, una motivación para que no pierdan las fuerzas durante el proceso. La leyenda milenaria del Monje Bodhidharma, fundador del Budismo Zen, a cuya imagen se diseña el muñeco Daruma, dice que no alcanzó la iluminación hasta nueve años después de meditar solo en una cueva. Después de tanto tiempo sin realizar movimiento alguno, se le cayeron los brazos, y las piernas por atrofia, y el propio Monje se arrancó los parpados para no dormirse y poder concentrarse mejor. Es por este motivo, que el Daruma tiene esta forma, redondo sin extremidades y con los ojos bien abiertos. Una particularidad de este muñeco hecho en papel maché, es que nunca se cae por más que lo movamos, y siempre recupera su posición inicial, lo que representa la perseverancia, el esfuerzo y la constancia del propósito impuesto, de superar las adversidades y recuperarse de los obstáculos. “Si te caes siete veces, ocho te levantas”, dice el proverbio japonés nacido de la leyenda del Daruma.

El Jardín Japonés decidió organizar esta Ceremonia tan especial, para enviarles buenos deseos a los jugadores de la Selección Argentina y que puedan cumplir el objetivo de consagrarse campeones del mundo en Qatar. Esta pequeña porción de Japón en Buenos Aires, se encuentra ubicado en el corazón del barrio de Palermo, ofrece tres hectáreas de flora autóctona, puentes, monumentos, gastronomía y tradiciones milenarias de ese país, que convoca a más de 600.000 visitantes por año.