La ciudad ya cuenta con dos nuevas Casas de Niños, Niñas y Adolescentes, que favorecen la promoción de sus derechos.

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La Ley Nº 114 de la Ciudad de Buenos Aires, y la Ley Nacional Nº 26.061, establecen el principio de Interés Superior de los niños, niñas y adolescentes, la protección integral sus derechos, y la obligación del gobierno a tomar medidas legislativas, administrativas y de toda índole para su cumplimiento. Por tal motivo, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, inauguró dos nuevas Casas de Niños, Niñas y Adolescentes en el Hogar Nuestra Señora del Valle, ubicado en la Avenida Tte. Gral. Donato Álvarez 550, del barrio de Flores (Comuna 7). Se trata de espacios destinados a chicos, chicas y adolescentes de 6 a 18 años residentes en el Distrito porteño, que ofrecen una propuesta educativa integral y de acompañamiento efectivo para su acceso a las distintas políticas públicas de salud, educación y cultural, favoreciendo sus redes familiares, institucionales y comunitarias. El Hogar Nuestra Señora del Valle, tiene dos casas nuevas con disponibilidad para alojar a 18 chicos y chicas cada una, con cinco habitaciones, tres baños, un salón de usos múltiples, una sala de computación, una sala de revinculación, patio y un gran espacio verde para el esparcimiento y la recreación de los niños. Cada lugar fue diseñado bajo los estándares internacionales de modalidades alternativas para el cuidado de niños y adolescentes.

En el año 2009, la Asamblea General de las Naciones Unidas, establecieron las pautas internacionales de las modalidades alternativas para aquellos niños y adolescentes que perdieron el cuidado de sus familias o se separaron de ellas. El sistema de cuidados alternativos para niños/as y adolescentes sin cuidado parental, abarca a más de 9.000 niños y adolescentes en Argentina. En la mayoría de los casos, fueron separados de sus familias debido a situaciones de violencia, adicciones, maltrato o abuso. Los estándares de modalidades alternativas de cuidado de los chicos, establecen las pautas para prevenir la separación familiar, y en caso de que la separación no sea necesaria, que cada chico pueda recibir el cuidado y la protección que necesitan, dentro del entorno familiar. En estos hogares destinados a niños y adolescentes en situaciones de vulnerabilidad, se realizan actividades referidas al desarrollo psicopedagógico, la promoción de la lectura, el juego y el desarrollo artístico y recreativo.