Finalmente la vitamina D no ayuda a prevenir resfríos

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Así lo determinó un grupo de científicos que mataron para siempre el mito que existía en torno a los beneficios de la misma. Los detalles.

Las creencias que existían en torno a la vitamina D tratan respecto a los beneficios que este tendría en cuanto a la prevención e gripe y resfriados.

En un determinado momento se llegó a creer que la vitamina D seria incluso  más potente que la C para la prevención de los resfríos.

Un reciente estudio determino que el aumento del consumo de esta vitamina durante los meses de frio no disminuye en lo absoluto las posibilidades de padecer enfermedades respiratorias.

Sin embargo la vitamina D posee muchas otras cualidades benéficas para el organismo por lo que su consumo es necesario.

La mayor fuente de vitamina D es la luz solar. Durante la primavera y el verano es aconsejable

aprovechar los rayos solares para que cualquier exceso de grasa almacenado en el hígado pueda ser eliminado.

La vitamina D también es muy eficaz para los huesos y los dientes. Sin embargo el mito de que previene resfríos y puede sustituir a la vitamina  C  no son más que creencias falsas.

La vitamina D se encuentra en el hígado, los huevos, la carne roja y el pescado.

Por otro lado, algunos médicos recomiendan tomar suplementos, que se miden en unidades internacionales (UI), tanto para los niños -mayores de un año-, ya que ayudan a absorber el calcio de los alimento, como para adultos, a quienes se le recomienda tomar 400 IU al día.

Las investigaciones se llevaron a cabo con niños de 2 a 5 años para establecer la efectividad de los mismos dado que esta franja etaria es la más propensa a resfríos.

Si bien existen algunos estudios que demuestran un vínculo entre los bajos niveles de vitamina D y la posibilidad de contraer un resfriado, los investigadores no encontraron ninguna diferencia estadística para demostrar que dar un niño más de la cantidad diaria recomendada hará que sean menos susceptibles a enfermarse.

“Podríamos haber acabado con un mito. Nuestros hallazgos no apoyan el uso rutinario de altas dosis de suplementos de vitamina D para la prevención de las infecciones del tracto respiratorio superior del invierno en niños sanos”, explicó el doctor Jonathan Maguire, autor principal del trabajo, que fue publicado en el Journal of American Medical Association.

Para el trabajo, 350 bebés sanos recibieron dosis estándar de 400 UI de vitamina D durante el invierno. Un segundo grupo, también de 350, recibió una dosis mucho más alta: 2000 IU.

Cada niño tomó el suplemento entre septiembre y noviembre de un año y continuó hasta abril o mayo del siguiente. En promedio, los que recibieron la dosis estándar tenían 1,91 resfriados por invierno, y los que recibieron una dosis más alta tenían 1,97.

“Estos hallazgos no apoyan el uso rutinario de altas dosis de suplementos de vitamina D en niños para la prevención de infecciones virales del tracto respiratorio superior”, dijeron los autores.